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domingo, 10 de junio de 2012

Tamales Con Fresas


MIS TAMALES DULCES...

Hace ya algunos días, que deseaba compartir con Ustedes esta receta de Tamales de Fresa y también contarles sobre este típico y tradicional platillo, que en mi tierra es muy apreciado y se encuentra presente día con día en las mesas mexicanas.

No es un secreto, que me fascinan los frutos del bosque o frutos rojos y por supuesto, que las fresas no podrían ser la excepción.
Hoy me complace mucho presentarles uno de mis platillos favoritos, el cual es el tamal mexicano, en este caso dulce, hecho con harina de maíz y por supuesto relleno con fresas. Los tamales suelen tomarse tanto en el desayuno como en la merienda, pero también a cualquier hora del día son bienvenidos.

Aquí les dejo parte de la información tan extensa que existe en la web, sobre este platillo.

El tamal, del náhuatl tamalli, que significa envuelto, es un nombre genérico dado a varios platillos americanos de origen indígena preparados generalmente con harina de maíz cocida normalmente al vapor, envuelta en hojas de la mazorca de la misma planta de maíz o de plátano, bijao, maguey (agave), aguacate, canak e incluso en papel aluminio o plástico. El relleno puede contener carne, vegetales, chile (aji), frutas, salsa, etc. Además pueden tener sabor dulce o salado.

En ningún país existe tanta diversidad de tamales como en México. En cada región estado existen ciertos tipos de tamales, tantos que su variedad se calcula entre 500 y 5,000 en todo el país. Algunos expertos estiman el consumo de tamales en cientos de millones anuales.

EN EL MEXICO ANTIGUO


Tamales servidos para honrar el nacimiento de un niño

Los tamales tenían una gran importancia cultural, además de gastronómica, en la época de los aztecas. Fray Bernardino de Sahagún describe algunas variedades de tamales en Historia General de las cosas de Nueva España en el siglo XVI. Él y otros autores hacen referencia al tamal no sólo como comida de la gente común, sino de los nobles y de los sacerdotes en ceremonias especiales de ayuno. Sin embargo, como el tamal es una comida que requería en esa época una cantidad significativa de trabajo para su elaboración, es probable que solo los nobles y sacerdotes lo consumieran regularmente y la gente común sólo en festividades.
La evidencia arqueológica muestra al tamal como parte de la vida cotidiana de algunas culturas de México en la época prehispánica, como los olmecas, los aztecas y los mayas, además de usarse en rituales religiosos, en ofrendas y tumbas. En algunas ceremonias, los tamales especiales eran entregados por los sacerdotes como agradecimiento a las ofrendas de los participantes.

Uno de los rituales más significativos para los aztecas era la fiesta del Atamalcualiztli (Ingesta de los tamales de agua). En esta festividad, que duraba siete días, se realizaba una especie de ayuno, en donde únicamente se comían tamales simples de masa, cocinados al vapor, sin chile ni sal u otras especias o aderezos. Este festival se realizaba cada ocho años, por considerarse ésta la vida ritual del maíz, durante la cual había sido deshollado con sal y cal, trabajado y aderezado con chile. Durante el ritual se libraba al maíz, al menos por esos días, de esa tortura.


También en la festividad de Izcalli, al final del año, las mujeres distribuían tamales a sus vecinos y familiares desde el amanecer. Las familias se reunían además a consumir tamales en esta festividad. En esta misma festividad se realizaba el ritual del Huauhquiltamalcualiztli, donde se preparaban tamales especiales de amaranto llamados huauhquiltamalli o chalchiuhtamallli. Algunos de estos tamales se ofrecían al dios del fuego y a los difuntos, y otros se consumían muy calientes, junto con caldo de camarones o acociles. Los jóvenes ofrecían al dios del fuego, animales que ellos mismos cazaban, y los sacerdotes les entregaban a cambio tamales calientes cocidos, simbólicamente transformados por el fuego.

En los rituales religiosos, se consideraba a los tamales como el equivalente simbólico a la carne humana, y la olla donde se preparaban (comitl), simbolizaba el vientre materno.

También se usaban los tamales en los rituales de matrimonio, en donde después del amarrado de túnicas, la futura suegra le daba a la novia cuatro bocados de tamales, y luego la novia le daba de comer a su novio. También después del nacimiento de un niño, se hacían ofrendas de tamales.

Además, los tamales secos al sol eran parte de los alimentos suministrados a los guerreros en campaña contra otros reinos o ciudades.

EN LA ACTUALIDAD

Actualmente, los tamales son parte importante de la dieta de los mexicanos, y muy populares en las fiestas y celebraciones. Su consumo es tradicional en las fiestas de los bautizos, bodas, en las posadas y otras fiestas navideñas. En muchos casos se le considera como uno de los platillos típicos para la cena de navidad.

También en México se usan como ofrendas en las fiestas del día de muertos celebradas el 1 y 2 de noviembre; y en las del día de la Candelaria, celebrada el 2 de febrero. El día de la candelaria termina el período de Navidad del año litúrgico católico y se celebra en la parte secular con el consumo de tamales y atole. La tradición dicta que la persona que encontró un pequeño muñeco representando al Niño Dios dentro de la Rosca de Reyes (partida el 5 o 6 de enero), debe invitar los tamales el 2 de febrero a los comensales presentes.

Todos los años en la Ciudad de México se festeja la Feria Latinoamericana del Tamal, en los primeros días de noviembre, coincidiendo con la celebración del Día de muertos. En la semana previa al 2 de febrero, se celebra la Feria del Tamal, en conmemoración del día de la Candelaria.

Como dato curioso, el tamal tiene su lugar en los dichos populares de México, y entre tales frases una que todavía se utiliza en el presente es la de "El que nació para tamal, del cielo le caen las hojas", y se refiere a que uno no puede escapar de su destino, o que la providencia favorece a quien está realizando su misión de vida humana.


VARIEDADES DE TAMAL

 


Los tamales en México se pueden clasificar principalmente de cuatro maneras: por su envoltura, por su tamaño, por sus ingredientes y por su relleno. 

Por su envoltura: Es más común envolver los tamales en hoja de plátano para la cocción en el sur y sureste del país (por ejemplo, en los estados de Oaxaca, Guerrero, Yucatán, Chiapas, Veracruz y Tabasco), mientras que en el resto del país es más común envolverlos en hoja de maíz. En las ciudades, debido a lo escaso de las "envolturas naturales" también se utiliza para envolverlos el papel semi-encerado de cocina. El zacahuil no se envuelve, sino que se prepara en una tina de metal. 

Por su tamaño: Casi todos los tamales tienen el mismo tamaño, que depende del tamaño de la hoja de maíz. Sin embargo, las corundas son más pequeñas y el zacahuil mucho más grande que un tamal normal. 

Por sus ingredientes: Existe una gran cantidad de variedades de tamal, entre 500 y 5000. La diferencia más clara existe entre los tamales dulces y los salados, pero existe una gran diferencia en los ingredientes de los tamales, como por ejemplo los chiles que se usan, las carnes, las frutas o verduras del interior del tamal. 

Por su relleno: Algunos tamales solo llevan masa aderezada con sal, azúcar, chile, especias o salsa, mientras que otros llevan un relleno muy amplio y rico de carne, verduras, frutas, etc., en donde la masa solo va alrededor de este relleno. Incluso algunos tamales no llevan masa de ningún tipo, solo el relleno envuelto en la hoja de maíz, pero también se consideran tamales.
  • Corundas, tamales de Michoacán y nacatamales
Las corundas son originarias del estado de Michoacán, pero conocidas por todo el occidente de México, como los estados de Jalisco y Colima. La palabra k'urhunda proviene del idioma purépecha, típico de los indígenas de la región, y se traduce en castellano como tamal. Las corundas son sencillas, se hacen con verduras, queso y tequesquite revueltos con la masa, y se envuelven en la hoja de la planta del maíz, dándole una forma triangular cónica o piramidal. Además son generalmente más pequeñas que los tamales típicos del resto del país. El maíz usado para la masa muchas veces ha sido hervido en cenizas en lugar de cal. Se acostumbra servirse con crema y salsa verde o roja. Es el componente principal de la sopa de corundas y acompañamiento de otro platillo típico, el churipo. Cabe mencionar una variante de las corundas: las charikurindas, cuyo ingrediente principal es el frijol en lugar del maíz, pero igual en los demás sentidos.

Además de las corundas, en Michoacán se acostumbra hacer tamales rellenos de carne y chile, similares a los tamales típicos del resto del país, aunque los michoacanos les llaman nacatamales.

El uchepo es otro tamal típico del estado, generalmente hecho con maíz tierno, se sirve generalmente con crema, salsa verde o roja, con queso fresco o queso adobera.

Otro tamal muy común y propio de la meseta purépecha son los tamales de tzitún o zarzamora silvestre, también están envueltos con hoja de maíz y su presentación es gelatinosa y color propio de la zarza. Este tamal es dulce y se come frío.

  • Tamales asturianos
La comunidad asturiana radicada en México creó un mestizaje culinario poco conocido para los mexicanos dando forma a un nuevo tamal llamado tamal español o asturiano. La masa se hace al moler granos de maíz cocidos con cal (nixtamal). Luego se condimenta y se unta en hojas húmedas de maíz. Se le agrega un relleno de jamón serrano con carne de cerdo, aunque también puede llevar tocino o queso manchego y frijoles conocidos como fabas. La carne de estos tamales puede sazonarse con un poco de licor de almendras antes de cocinarse. Luego se enrolla la hoja de maíz y se cuecen a vapor.
  • Tamales chiapanecos

En Chiapas también hay regiones indígenas donde se hacen tamales con hojas de plátano, al estilo de los indígenas Mayas en las fiestas navideñas y el año nuevo. Al norte, sur y el este del estado es donde se encuentran los tamales típicos.
  • Tamales de chipilín ó chepíl

Estos tamales son de la región Olmeca y náhuatl de México, es decir, Tabasco. Consisten en una masa martajada revuelta con hoja de un arbusto llamado chipilín (chepil), de sabor sui géneris, pues va acompañada de hebras de carne de cerdo o de pollo envueltas en hoja de maíz o plátano. Se acompañan con salsa roja picante o salsa únicamente de tomate.
  • Tamales de la Ciudad de México

Los tamales típicos en la Ciudad de México son de masa de maíz y envueltos en hoja de maíz, aunque también los hay en hoja de plátano. Pueden llevar salsa verde o roja, carne de cerdo o pollo, rellenos de queso, rajas y salsa, o dulces. Se pueden encontrar en puestos ambulantes, en restaurantes de comida mexicana, o distribuidos en una olla vaporera sobre un triciclo impulsado por pedales. Se acompañan de forma típica con atole, champurrado o algún refresco. Casi siempre se consumen para el desayuno o la cena.

En esta ciudad los tamales también se consumen dentro de un pan de harina de trigo. Esta combinación es conocida como guajolota o torta de tamal. Además de ser muy sabrosa, esta combinación es práctica para consumirse mientras uno va caminando o en algún medio de transporte.

La gran demanda de los tamales ha provocado el nacimiento de empresas dedicadas a su producción y venta, como los de la marca Flor de Lis (de larga tradición); los tamales Emporio y Tamalli, de estilo del centro del país; o los tamales Chata, del estado de Sinaloa.
  • Tamales dulces y de elote

Los tamales dulces, están hechos con masa de maíz endulzada y rellenos de miel, mermelada de guayaba, fresa, piña, membrillo u otra fruta, y pueden tener pasas, nueces y cacahuetes. Están envueltos en hoja de maíz y generalmente son de color rosa mexicano, parecido al magenta, aunque en raras ocasiones se pintan de color amarillo, verde limón o morado con anilina, un colorante vegetal disponible en varios colores. Esta coloración sirve para distinguirlos de los tamales salados, para hacerlos más atractivos para los niños, y para darles una seña de identidad mexicana. Aunque casi siempre están disponibles, se acostumbran más en los cumpleaños de los niños. Los tamales de elote mejor conocidos como uchepos también son de sabor dulce, y están rellenos únicamente de masa de maíz tierno, envueltos con hojas verdes de elote (maíz). A veces contienen algunos granos de elote.
  • Tamales en el Noreste

Son más delgados que los del resto del país. También se elaboran con masa de maíz en hoja de mazorca de la misma planta con guisado de carne. La masa se hace al moler granos de maíz cocidos con cal (nixtamal). Luego se condimenta y se unta en hojas húmedas de maíz, se agrega el relleno de carne, por lo común de cerdo, aunque también puede ser res o pollo, frijoles cocidos y queso, o guisado de vegetales; se enrolla la hoja y se cuece.
  • Tamales yucatecos

La gastronomía de Yucatán incluye una amplia variedad de tamales, casi todos envueltos en hoja de plátano. Se rellenan con la masa de maíz y carne de cerdo molida, pollo o bien cochinita pibil. La cochinita pibil es un guiso hecho de carne magra deshebrada de cerdo en un caldillo de axiote, jugo de naranja agria y otras especias. Entre los diferentes tamales yucatecos están los vaporcitos, pequeños y cocinados al vapor, rellenos de carne molida o pollo, también los hay rellenos de espelón; los horneados, de tamaño más grande y consistencia dura, rellenos de carne deshebrada de cerdo o pollo; los colados, cuya masa se hace pasar por un colador para que su consistencia sea muy suave, rellenos de pollo deshebrado y se sirven con salsa de tomate encima. También hay tamales para ocasiones especiales como el brazo de reyna, relleno de chaya, pepita (semilla de calabaza) y huevo duro, que se acostumbra comer durante la vigilia de cuaresma previa a la pascua. Otro es el pibipollo, pib o mucbi-pollo, que se acostumbra comer en noviembre para el día de muertos; es un tamal horneado pero mucho más grande y se va cortando en trozos que se reparten a todos, como si fuera un pastel, acompañados de salsa de tomate roja y chile de árbol. Hay pueblos yucatecos donde se preparan los chanchamitos, tamales pequeños envueltos en hoja de maíz cuya masa se prepara con achiote y se rellenan con cuadritos de carne de cerdo o pollo.


  • Tamales oaxaqueños
Propios del estado de Oaxaca y tradicionalmente elaborados con masa de maíz y envueltos en hoja de plátano, existen también envueltos con hoja de maíz aunque son menos comunes. Generalmente de cerdo o de pollo con mole negro o verde, pueden ser también de carne de iguana. Aunque también existen de diversos sabores, desde el clásico amarillo, verde, rajas, dulce, frijól. También pueden ir rellenos de mole amarillo y chipilín o mejor conocido en esta región como Chepil. Muchas veces son servidos en un plato hondo, cubiertos con frijoles refritos aguados y crema. Así mismo existe la típica tradición de servirse en plato extendido y sin ningún otro ingrediente adicional.
  • Tamales rusos
Galyna Ionova de la comunidad rusa radicada en la Ciudad de México creó un aporte culinario poco conocido para los mexicanos dando forma a un nuevo tamal llamado tamal ruso o galatamal en honor a su creadora Galyna. La masa se hace al moler granos de maíz cocidos con cal (nixtamal) pero es cocido con aceite vegetal. Luego se condimenta y se unta en hojas húmedas de maíz. Se le agrega diferentes rellenos como espinacas, higo, ciruela, calabazas, fríjol con hoja santa, nopal, setas, champiñones, zanahoria, zarzamora, piña, manzana, guayaba, aunque también puede llevar queso dulce de origen ruso llamado tvórog. Luego se enrolla la hoja de maíz y se cuecen a vapor, los cuales tienen muy buena aceptación con personas con problemas de colesteról o diebetes.
  • Tamales sinaloenses
Además de los típicos tamales sinaloenses, hechos con chile colorado, en el estado de Sinaloa, se cocinan otros tamales típicos, como los tamales tontos, hechos únicamente de masa, sin carne u otro relleno; y los tamales barbones, típicos de la ciudad costera de Escuinapa, al sur del estado, hechos de camarón (gambas) y en donde la cabeza y las barbas del camarón (gambas) sobresalen del tamal. Los tamales de Brasil, son una receta prehispánica de los indígenas totorames, en donde se cuecen en agua a la leña para que dé un color rojo a las hojas y la masa, y puede contener carne o solo masa. Los tamales de tortilla se hacen con tortillas viejas endurecidas que se ponen a remojar con un poco de canela y pasas. Otros tipos de tamales típicos son los tamales tatoyos, hechos de frijol, y los tamales de camarón seco. También los tamales nixcocos o colorados, cocinados con una rajita de Palo de Brasil, que en ocasiones se rellena de colache de calabacitas o quelites, y en ocasiones se cuecen con cenizas.
  • Tamales sonorenses
Los tamales sonorenses son delgados y de mediano tamaño. La masa se muele en el nixtamal, luego se condimenta y cuece la carne con la cebolla y dos ajos. Los chiles rojos o guajillos se limpian, se remojan en agua caliente y se licuan. Se unta en hojas húmedas de maíz la masa, se le agrega el relleno con carne de cerdo, res, pollo o carne molida con zanahoria y chícharos. Son muy picantes y las hojas de maíz muchas veces quedan pigmentadas con el color del chile.
  • Tamales tabasqueños


Los tradicionales tamales tabasqueños se distinguen por su gran tamaño. En la gastronomía de Tabasco, existe una ámplia variedad de tamales, de diversas formas e ingredientes, destacando los de masa colada, los llamados de "caminito" que son de masa colada y a todo lo largo del tamal, se coloca el relleno, que puede ser de pollo o cerdo, formando la carne guisada un caminito; están también los "chanchamitos" que son tamales pequeños de forma circular, rellenos de pollo o cerdo; o los llamados "maneas" que son elaborados de masa, con cilantro, perejíl, tomate, cebolla, con carne de cerdo, o pollo deshebrada; los de chipilín, que es una hoja que se revuelve con la masa y están rellenos de pollo deshebrado. Existen otras variedades como los de frijol concerco , frijol con chaya, de pejelagarto, y de pescado entre otros. Todos los tamales tabasqueños se envuelven con hoja de plátano.
  • Zacahuil

Probablemente este el tamal de mayor formato y volumen. Conocido también como tamal de fiesta, es propio de la región Huasteca, que abarca las zonas montañosas de los estados mexicanos de San Luís Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Hidalgo y Querétaro, por los que atraviesa la Sierra Madre Oriental. Este tamal, que se prepara en una tina de metal, puede llegar a medir tres metros y pesar hasta 50 kilos. Por su tamaño, se cuece en un horno horizontal de tierra (barro) calentado con brasas de leña. La masa, que es de maíz martajado, es decir maíz ligeramente molido, deben de quedar trozos sin moler (a diferencia de la mayoría de tamales en que el maíz se muele mucho más), se pinta de un ligero color rojo con un polvo de chile seco. Regularmente se rellena de carne de cerdo o pollo, poniéndolo a cocer con trozos de hueso para que suelte el jugo de estos, aunque esto puede variar a solicitud de los clientes. Es muy común encontrarlo en las plazas de los pueblos desde muy temprano, los días sábados y domingos. Es un platillo que se sirve en porciones abundantes en un plato hondo, sobre una hoja asada de plátano, y se come con cuchara. Puede ser de manera caldosa o u poco más seco, Se acompaña con chiles jalapeños, filetes de cebolla y rebanadas de zanahorias, todo esto encurtido en agua con vinagre y especias. Como se trata de un platillo que regularmente se toma como desayuno, es común acompañarlo con café de olla, que es un café negro endulzado con piloncillo y canela.

Creo que me extendí un poco, pero es un tema que, además de interesante, me apasiona.
Aquí les entrego esta receta, espero que les agrade y les deseo a todos una excelente semana.

TAMALES DE FRESA

INGREDIENTES: (para aproximadamente 10-12 piezas): 

120 gr. mantequilla, sin sal y a temperatura ambiente
60 gr. manteca vegetal, a temperatura ambiente
100 gr. azúcar
130-160 gr. harina de maíz (pueden utilizar la que se usa para hacer tortillas)
300 gr. fresas, hechas casí puré
1 pizca sal
1/2 cucharadita polvo de hornear
1/2 cucharadita extracto de vainilla
3/4 taza leche, a temperatura ambiente
15-20 piezas hojas de maíz (hojas de elote o de totomoxtle, nahuátl, también totomoxtli) 

PREPARACION: 

Poner a remojar las hojas de maíz en agua muy caliente por aproximadamente 20 minutos o hasta que se pongan suaves. Después de este tiempo, retirarlas del agua y dejar que escurran un poco, pero cuidar que aún se encuentren humedas al momento de utilizarlas.

Mezclar en un bowl 130 gr. harina de maíz, el polvo de hornear y la pizca de sal. Reservar.

En otro bowl pequeño mezclar el puré de fresas con el extracto de vainilla. Reservar igualmente.

En un bowl mediano batir la mantequilla junto con la manteca vegetal y el azúcar hasta que esponjen un poco. Incorporar la mitad de los ingredientes secos y continuar batiendo. Agregar la leche y las fresas, así como el resto de los ingredientes secos, batir justo hasta integrar completamente.

Nuestra masa debe tener una consistencia espesa, si la masa nos quedase muy líquida, agregar poco a poco más harina de maíz, hasta que la consistencia sea espesa o que al tomar la masa con una cuchara y ponerle "cabeza abajo" no se despegue/caiga facilmente de la cuchara.

Los tamales se cocinan comunmente en una vaporera, pero si no contamos con una vaporera, podemos utilizar cualquier cacerola, poniendo dentro de esta un aditamento como el que muestro en la foto, para así hacerla de vaporera. Echar suficiente agua en la cacerola, pero evitar que el agua sobrepase nuestro aditamento, colocar sobre éste una capa de hojas de maíz. Estar siempre pendientes que no se termine el agua en la cacerola y así evitar que los tamales se quemen.

Tomamos una cucharada grande de masa y la untamos finamente sobre la hoja de maíz, a excepción de la parte superior de ésta, después doblamos los extremos de los lados hacia adentro y por último el de la punta. Colocar cada tamal "parado" (con la parte inferior hacia abajo), uno sobre de otro en la cacerola/vaporera formando una especie de pirámide.

Por ultimo cubrir nuestros tamales con una capa de hojas de maíz y colocar la tapadera de la cacerola sobre esta capa. Llevar a cocción a fuego medio-bajo por aproximadamente 1 - 2 horas. Este tiempo será de acuerdo al tamaño de nuestros tamales y de la cantidad de masa que hayamos puesto en cada hoja de maíz.

La mejor manera de saber si los tamales estan completamente cocidos, es cuando al abrir el tamal, éste se desprende/despega por completo y sin problemas de la hoja de maíz. Mis tamales necesitaron una hora y cuarenta y cinco minutos.

Servir los tamales bien calentitos acompañados de una buena taza de café o chocolate. Buen provecho!











domingo, 29 de enero de 2012

Daifuku Mochi Con Te Verde 餅 もち


UN GRATO E INESPERADO REGALO!

Hace unos días recibí un hermoso e inesperado regalo de mi amiga Nieves. Nieves tiene un estupendo blog Igloocooking, se que la mayoría de Ustedes ya le conocen y los que aún no lo han hecho, no se lo pierdan!

En Febrero pasado, cuando comenzé este blog, nunca imaginé que conocería tanta gente hermosa y contaría con tantos nuevos amigos y mucho menos que recibiría un cumplido como el que Nieves me ha hecho, al mencionar que mi blog le inspira.

Hoy quiero agradecer a Nieves, preparando esta receta japonesa. A Nieves además de cocinar y fotografiar le fascina viajar y se que uno de sus países favoritos (por todas las fotos que publica) es Japón, además de que le gusta el té verde y ya que Japón, el té verde y muchas otras cosas más nos unen, le dedico esta receta. Va por ti querida amiga Nieves!

Se trata de un dulce japonés por tradición, así que les comento un poco de su historia y lo que he encontrado acerca de éste.

MOCHI

Mochi es un pastelito de arroz japonés hecho de arroz glutinoso molido en una pasta y después moldeado.

El Mochi se come todo el año y es tradición tomarlo en año nuevo, cuando es más común su consumo. El mochi es muy pegajoso y algo mañoso de comer.

En Japón se lleva acabo tradicionalmente una ceremonia llamada Mochitsuki. El Mochitsuki es la ceremonia tradicional de moler mochi en Japón.

El arroz glutionoso pulido se remoja durante la noche y se cocina. El arroz mojado se muele con mazos de madera (Kine) en un mortero (Usu). Dos personas se alternan el trabajo, una moliendo y la otra volteando y mojando el Mochi. Estas personas deben llevar un ritmo constante para evitar lastimarse la mano con el pesado Kine. La masa pegajosa se moldea en varias formas (esferas o cubos normalmente).

El Mochi se puede hacer en una máquina para hacer Mochi automática, similar a una máquina panadera. De hecho, el Mochi se puede hacer usando una máquina panadera si el arroz es remojado y cocido al vapor por separado, y después la máquina lo puede amasar.

Uno de sus usos mas populares es en forma de dulce.

Muchos diferentes tipos de Wagashi (dulces tradicionales japoneses) se hacen con Mochi. Por ejemplo, el Daifuku es un Mochi suave y redondo con un relleno dulce de Anko dulce (pasta de judías rojas dulces), por ejemplo. El Ichigo Daifuku es un dulce relleno con una fresa completa.

El Kusa Mochi es una variedad de Mochi con sabor a Yomogi (el ajenjo común). Cuando el Daifuku se hace con el “Kusa Mochi”, se le llama Yomogi Daifuku.

DAIFUKU MOCHI CON TE VERDE

INGREDIENTES: (para 8 - 10 piezas, según el tamaño)

115 gr. harina de arroz glutinoso (la encuentran en tiendas asiáticas)
50 gr. azúcar
100 ml. agua
1 cucharadita té verde
150 gr. pasta de alubias rojas dulces (la venden ya preparada en tiendas asiáticas)
1 cucharada azúcar glass
Maizena, la necesaria

PREPARACION:

En un bowl apto para microondas, mezclar la harina de arroz, el azúcar, el agua y el té verde.

Cocinar la mezcla por aproximadamente 2 minutos en el microondas, en intervalos de 30 segundos, controlar que no se queme y remover de vez en cuando con una cuchara de madera para que no se pegue al bowl. La mejor manera de saber si nuestro Mochi está en su punto, es cuando tiene una consistencia, suave, pegajosa, lisa y no húmeda. Retirar del microondas y dejar enfriar unos dos minutos.

Mezclar en un bowl pequeño una cucharada de azúcar glass y una cucharada de Maizena. Extender esta mezcla sobre un plato grande y liso. Reservar.

Espolvorear la encimera de nuestra cocina con Maizena y volcar la masa de Mochi sobre ésta.

Cubrir nuestras manos completamente con Maizena y rebozar un poco la masa de Mochi en la Maizena que hemos puesto sobre la encimera. Dividir con nuestras manos la masa en 8 a 10 piezas, según el tamaño que queramos tengan nuestras bolitas de Mochi finalmente y colocarlas sobre la encimera.

Trabajar cada bolita de masa con las manos (no olvidar cubrir muy bien nuestras manos con Maizena) y formar discos con ellas de aproximadamente 6 a 7 cm de diámetro. Colocar sobre cada disco 2 cucharaditas de la pasta de judías rojas dulces. Cerrar cada disco, uniendo las orillas y utilizando nuestras manos darles nuevamente forma de bolitas.

Rebozar cada bolita ya terminada en nuestra mezcla de azúcar glass y Maizena, ésto ayudará a que, al servirlas puedan cogerse sin problema (por lo pegajoso) con las manos. También se pueden rebozar en ajonjolí, que va muy bien con el sabor del te verde.

Itadakimasu! いただきます(Hiragana. Es una expresión utilizada por los comensales cuando el anfitrión les ofrece algo de comer, aunque no existe una expresión exacta para buen provecho en japonés!)










domingo, 8 de enero de 2012

Taleros De Albaricoque Con Marzipán Y Chocolate



COMIENZO DE AñO... Y LO QUE ME TRAJERON LOS REYES MAGOS!

Ya estoy de vuelta, nuevamente un año ha comenzado. Ha sido un comienzo en parte difícil. Antes de Navidad cogí un resfriado horrible que al final se me complico y terminó en una bronquitis bastante seria y fuimos a parar a urgencias. Ya me encuentro mejor y aunque mis fuerzas aún no están del todo recuperadas, voy metiendome cada día mas a la cocina.

Tenía muchas recetas en mente que hubiera querido preparar para Navidades, entre estas una de ellas es la receta que hoy comparto con Ustedes, es una receta con albaricoques secos, marzipán y chocolate. Esta receta además de ser deliciosa por su combinación de sabores, es muy sencilla de hacer y quedarán siempre muy bien para cualquier invitación o para hacer algún regalito atrasado de Reyes... a mi los Reyes me han traído Salud!
Me gustaría que me contaran qué les han traído a Ustedes.

TALEROS DE ALBARICOQUES CON MARZIPAN Y CHOCOLATE

INGREDIENTES:

75 gr. albaricoques secos y suaves
200 gr. Marzipán
4 cucharadas azúcar glass
2 cucharadas de ron
200 gr. chocolate semi-amargo (70%)
Almendras sin piel para decorar

PREPARACION: 

Picar finamente los albaricoques. Cortar en cubos pequeños el Marzipán.
En un bowl mediano mezclar con la mano los albaricoques, el Marzipán, 2 cucharadas del azúcar glass y el ron hasta formar una masa suave y lisa.

Espolvorear un Silpat o la encimera de nuestra cocina, así como la superficie de arriba de nuestra masa con azúcar glass y extenderla con la ayuda de un rodillo a un grossor de 1 a 2 cm, según sea el gusto de cada uno. Cortar la masa con un corta pastas/galletas circular (3-4 cm diámetro), si no tienen uno a mano, utilizar el canto de un vaso para ello. Unir los recortes restantes y estirar de nuevo hasta que hayamos aprovechado al máximo la masa.

Derretir a baño maría los 200 gr. de chocolate, cuando esté completamente derretido, retirar del fuego.

Cortar las almendras por la mitad. Reservar.

Introducir cada uno de los taleros de albaricoque y marzipán en el chocolate fundido y con la ayuda de dos tenedores bañarlos/cubrirlos totalmente con el chocolate. Dejar escurrir el excedente de chocolate antes de colocar cada talero sobre una rejilla.

Colocar sobre cada Praline/Talero una de las mitades de las almendras que habíamos reservado. Dejar secar completamente y a deleitarse con ellos!









domingo, 27 de noviembre de 2011

Marzipan-Lebkuchen


CELEBRANDO EL PRIMER ADVIENTO!

Advent, Advent,
ein Lichtlein brennt!
Erst eins, dann zwei, dann drei, dann vier,
dann steht das Christkind vor der Tür!

Esta rima alemana se traduce más o menos así: 
Adviento, Adviento,
una lucecita se enciende!
Sólo una, luego dos, luego tres, luego cuatro,

después llega el niño Jesús!

Hoy comienza aquí "oficialmente" con el primer Adviento la temporada Navideña y uno de los sabores que la marcan es el del Lebkuchen (pan de jengibre o pan de especias), por eso deseo compartir con Ustedes algo de lo que se y he encontrado en la web sobre el Lebkuchen.

El pan de jengibre o pan de especias es una especie de bizcocho o galleta, caracterizado por un distintivo sabor a jengibre y, habitualmente, el uso de melaza para endulzar. Es típico de la gastronomía navideña del norte de Europa, a donde la receta fue llevada en el siglo X. En especial en esta época, es habitual encontrar galletas cortadas en forma de corazón, de hombrecillo o aún de casitas — el origen de la historia de Hänsel y Gretel.

Además de miel como endulzante y especias orientales (especialmente canela, clavo de olor, anís, cardamomo, cilantro, jengibre, nuez moscada), el Lebkuchen/pan de jengibre se destaca sobre todo por ser horneado sin levadura. Como agente de levadura, se utiliza carbonato de amonio o carbonato potásico o igualmente los dos, lo cual le da un sabor amargo a la masa cuando aún está cruda y sin hornear.

Algunos países europeos tienen diferentes variantes de esta galleta como por ejemplo en la cocina francesa está el Pain d'épices que se traduce a menudo como pan de jengibre, en Alemania y Bélgica están los Spekulatius, que son galletas con formas humanas por ejemplo. En Polonia están los muy tradicionales Torunskie Pierniki.

La primera evidencia escrita del Lebkuchen fue alrededor de 350 a.C., pero ya los antiguos egipcios conocían estos pequeños pasteles de miel picante, como ellos les llamaban. Los romanos los llamaban mellitus panus: untaban miel a pequeños panecillos antes de hornearlos. A diferencia de lo que hoy es el pan de jengibre, no solamente se consumía en la temporada Navideña, sino también para Semana Santa o en otras ocasiones y se servía con cerveza.

El pan de jengibre como se conoce hoy, fue inventado originalmente en Dinant, Bélgica. Tiempo después fue adoptado y modificado en Aachen (Aquisgrán), Alemania y finalmente por los monasterios de Franconia, los cuales también lo modificaron ligeramente. El "Gingerbread" es ya mencionado en 1296 en el estado de Ulm, Alemania. En el siglo XIV el Lebkuchen se conoce en los alrededores de Núremberg.

El Lebkuchen mas conocido hoy en día es el de Núremberg que tuvó su orígen en un monasterio cercano a Heilsbronn. El Lebkuchen se volvió muy popular, debido a su larga vida, pues podía almacenarse y era distribuído por los monjes en los tiempos de escasez.

Para la elaboración del Lebkuchen, eran necesarias especias de tierras lejanas, las ciudades de Núremberg, Augsburgo, Ulm, Colonia y Pulsnitz en Alemania y Basilea en Suiza, tienen por tal motivo una larga tradición e historia como puntos de intercambio comercial del Lebkuchen.

El Lebkuchen se hacía en los monasterios, donde también se  hacían ya las obleas, de ahí que los monjes horneaban el Lebkuchen sobre obleas.

La aparición del polvo de hornear a finales del siglo XIX tuvó una importante influencia en la elaboración del Lebkuchen. El polvo de hornear o bicarbonato sódico hace que la masa de Lebkuchen aumente su tamaño, lo que creó muchas variantes de éste en la pastelería.

Algunas de las especialidades de Lebkuchen/Pan de jengibre alemán son conocidas en todo el mundo como el famoso Lebkuchen de Núremberg y las Printen de Aachen (Aquisgrán). Otras variantes regionales son el Rosner Lebkuchen de Waldsassen, las Bentheimer Moppen, Pfefferkuchen de Pulsnitz y las Pfeffernüsse de Mecklemburgo.

La Nürnberger Lebkuchen es mundialmente conocida desde que en 1927 los panaderos alemanes la registraran oficialmente como una galleta cuya receta está protegida por las leyes de alimentos alemanas. Este Lebkuchen es muy popular en Núremberg y es muy similar al pan de jengibre que se toma en Navidad. Desde el año 1996 el Nürnberger Lebkuchen es una denominación de origen protegida.

Yo quiero compartirles una receta muy sencilla de Lebkuchen con Marzipán que va cubierta con chocolate y la cual pueden degustar el mismo día y digo el mismo día, pues el Lebkuchen tradicional se recomienda guardar algunos días (semanas) en latas para que coja y refuerze sus sabores!

Aquí tienen la receta y les deseo un feliz primer Adviento, lleno de Paz y Salud para todos!

MARZIPAN-LEBKUCHEN

INGREDIENTES: ( Para aprox. 20 piezas)

3 claras de huevo
100 gr. azúcar mascabado
100 gr. Marzipán
100 gr. almendras molidas (harina de almendras)
30 gr. harina todo uso
2 cucharadas cacao en polvo
1 pellizco de sal
10 gr. mezcla de especias para Lebkuchen*
20 obleas de 5de cm  diámetro
50 gr. chocolate semiamargo

*Si no consiguen la mezcla de especias para Lebkuchen, la pueden preparar de la siguiente forma y con los siguientes ingredientes todos éstos deben ser molidos/polvo:

1 cucharadita canela
1 cucharadita clavos dulces
1/2 cucharadita pimienta
1 cucharadita de anís
1 cucharadita coriandro (cilantro)
1 cucharadita de jengibre
1 pizca nuez moscada
1/4 cucharadita cardamomo

Mezclar todo muy bien y lista la mezcla de especias. Guardar el sobrante en un recipiente hermético para poder utilizar en otra ocasión.

PREPARACION: (Precalentar el horno a 160°C)

Cortar la pasta de Marzipán en cubos pequeños. Reservar.

En bowl pequeño mezclar la harina, las almendras molidas, el cacao, sal y las especias para Lebkuchen. Reservar.

En un bowl mediano batir las claras de huevo con el azúcar por aproximadamente 2 minutos a velocidad media. Agregar los cubos de Marzipán y continuar batiendo hasta que los cubos queden casí por completo disueltos en la mezcla de claras de huevo y azúcar.

Continuar batiendo a velocidad media e incorporar en 2 veces nuestra mezcla de ingredientes secos. Batir justo hasta que esté todo bien integrado.

Poner papel de hornear sobre una bandeja y colocar las obleas sobre el papel. Con la ayuda de dos cucharas pequeñas colocar "montoncitos" de nuestra mezcla sobre cada oblea.

Hornear por 13 a 15 minutos. Retirar del horno y colocar sobre una rejilla hasta que las galletas de Lebkuchen enfríen completamente.

Para atemperar nuestro chocolate, debemos derretirlo a baño maría. Dejar enfriar. Derretir nuevamente en baño maria. Introducir una a una las galletas de Lebkuchen "de cabeza" en el chocolate derretido y colocarlas sobre una rejilla hasta que hayan secado completamente.

Las pueden tomar solas o acompañarlas con un buen café o un riquisimo Chai-Latte. Disfruténlas!









martes, 4 de octubre de 2011

Mermelada De Ciruelas Amarillas Y Especias



CELEBRANDO EL DIA DE LA UNIDAD ALEMANA

Ayer 3 de octubre celebró toda Alemania el Día de la Unidad Alemana. Es fiesta nacional y conmemora el aniversario de la entrada en vigor de la Reunificación Alemana en 1990, según lo establece el Einigungsvertrag, contrato firmado por los gobiernos de la República Federal de Alemania y la República Democrática Alemana.

Desde hace más de una semana, el verano ha hecho una parada larga en Alemania y hemos festejado este día con un tiempo precioso. Los alemanes le llaman Altweibersommer (veranillo de San Miguel) o lo que en inglés sería Indian Summer.

Tuvimos un día precioso, lleno de sol y aprovechamos para encontrarnos con nuestros amigos Anja y Ralf para dar un paseo por el bosque y después por los viñedos de un pueblo precioso vitivinícola llamado Rauenthal, situado en el área del Rin, entre la ciudad de Rüdesheim y Wiesbaden. Allí probamos el Federweißer (vino joven) de la región, que estaba delicioso.

Yo quiero festejar esta fecha tan especial para el pueblo alemán compartiendo con Ustedes mi receta de mermelada de ciruelas amarillas alemanas y especias. Estas ciruelas amarillas me las trajo de regalo mi amiga Jacqueline, hace unas semanas directamente del huerto que ella y su familia tienen, son totalmente orgánicas.

Mas adelante, quiero contarles un poco sobre la Pimienta larga, una de las principales especias de mi receta y la cual está siempre presente en la mayoría de los platillos que preparo.

Aquí les entrego mi receta es muy sencilla y las especias le dan un toque de sabor muy especial y diferente!

MERMELADA DE CIRUELAS AMARILLAS Y ESPECIAS

INGREDIENTES: (para 4 frascos de aprox. 250 ml. cada uno) 

900 gr. ciruelas amarillas (limpias y sin hueso)
1 naranja, orgánica
500 gr. azúcar
4 piezas pimienta larga (*)
2 piezas canela en rama
1 cucharadita pimienta rosa
5 clavos de olor
1/2 cucharadita semillas de cardamomo negro
1 filtro de papel para té 

(*)La Pimienta larga (Piper longum) crece en forma silvestre desde el pie de la cordillera del Himalaya hasta el sur de la India. La pimienta larga es considerada como la primera pimienta que alcanzó el Mediterráneo y se utilizo comúnmente en Europa antes que la pimienta negra. Existen incluso vestigios de que los griegos y los romanos utilizaban la pimienta larga. Hoy en día, esta especia es mucho menos frecuente y se consigue solamente en tiendas especiales (p. ejemplo asiáticas), mercados grandes o en tiendas de Delikatessen. 

La Pimienta larga tiene un sabor ligeramente agridulce. Se puede utilizar como un reemplazo completo de la pimienta negra, es más cara que ésta y es muy utilizada por los conocedores. Les recomiendo que cuando la utilizen, corten los frutos en trozos de 0.5 cm con una tijeras. También las pueden moler en un mortero o con un molinillo de cerámica para especias y utilizar de forma común en la cocina. 

PREPARACION:

Lavar con agua hirviendo los 4 frascos y sus tapaderas. Dejar secar

Lavar las ciruelas, secarlas, cortarlas por la mitad y quitarles el hueso.

Hacer puré la mitad de las ciruelas. Lavar la naranja con agua caliente. Rallar la piel de ésta y exprimir el jugo.

En un bowl grande, mezclar las ciruelas, el azúcar, la ralladura y el jugo de naranja.

Pasar levemente las especias por el mortero y echarlas en el filtro para preparar té y asegurarlo con cordel apto para alimentos. Colocar el filtro con las especias en la mezcla de las ciruelas y dejar reposar por 4 horas. Yo lo dejé reposar desde la noche anterior y lo preparé a la mañana siguiente.

Llevar en una cacerola grande a cocción nuestras ciruelas a temperatura media alta por aproximadamente unos 30 minutos. Remover constantemente.

Retirar el filtro con las especias. Llenar los frascos con la mermelada caliente y cerrarlos inmediatamente. Colocarlos "de cabeza" sobre la encimera por 5 minutos. Después darles la vuelta y dejar que se enfríen completamente.

Esta mermelada la pueden mantener hasta por un año o más en un lugar fresco y oscuro.

Es muy importante que los bordes de los frascos se encuentren totalmente libres de mermelada antes de cerrarlos, de otra forma la pasteurización no funcionara. Yo utilizo un embudo para llenar los frascos y así evito el contacto con el borde de éstos.





domingo, 21 de agosto de 2011

Rollitos De Chocolate, Coco Y Jengibre


LA MAGIA DEL JENGIBRE

Hoy quiero presentarles la combinación de sabores: Chocolate, Coco y Jengibre. Se trata de una receta muy sencilla, exótica y sobre todo saludable. Como siempre, antes de ir a la receta, les cuento algo de lo que he investigado en la web y en un libro que tengo (Gesund mit Ingwer - Vida sana a través del Jengibre), sobre uno de los ingredientes y me refiero al Jengibre y de su magia como yo la llamo.

El Jengibre ó kión, Zingiber officinalis, es un tubérculo originario de Asia que hoy en día se puede encontrar en casi todo el planeta. La planta llega a tener 90 cm de altura con largas hojas de 20 cm. Es una de las especias más conocidas en todo el mundo tanto por sus aplicaciones culinarias como en su uso medicinal. Tiene un sabor picante muy aromático.

El nombre original sringavera es un vocablo sánscrito (que significa en forma de cuerno) que pasó al persa como dzungebir y a su vez al griego como dziggibris, en latín se convirtió en zingiber y ya en español como jengibre. Después de la pimienta, era el jengibre la segunda especia en orden de preferencia por parte de los romanos.

La Medicina Tradicional China y el Ayurveda llevan varios miles de años comprobando su eficacia en muchísimas enfermedades.

Los chinos consideran el jengibre como el yang, o comida picante, la cual equilibra la comida fría ying para crear armonía. Impactó Europa y América cuando se estableció a sí mismo como una hierba medicinal y se convirtió en popular como una bebida suave. (ginger ale, ginger beer, y ginger tea para alivios estomacales).

China y la India son los principales productores seguidos por el norte de Australia, Hawai e Indias Occidentales aunque el jengibre cultivado en Jamaica se considera el de mejor calidad. Tiene un cálido aroma con una nota fresca a madera y un fondo dulce, con sabor picante y ligeramente amargo.

El jengibre es cada vez más popular entre nosotros, ya sea como condimento, planta medicinal o como aceite esencial. Este tubérculo tan modesto cuenta con muchos valiosos ingredientes: vitaminas, minerales como p. ejemplo calcio, potasio y hierro, así como un cóctel de varios aceites esenciales.

Incluso Confucio aderezaba cada una de sus comidas con jengibre.
Desde hace más de 3.000 años se utiliza al jengibre como condimento en el Lejano Oriente y es igualmente conocido como remedio. En la medicina tradicional china, el jengibre ha jugado desde siempre un papel importante en el tratamiento de las enfermedades. En la medicina natural un té de jengibre, por ejemplo, ayuda contra las náuseas, pérdida del apetito o problemas de estómago, también estimula la digestión y ayuda con las úlceras de estómago.

Además de su sabor único, ya sea crudo, en escabeche o confitado, el jengibre es uno de los alimentos más saludables existentes. Recientes estudios científicos han demostrado la alta eficacia del jengibre, lo que en Asia es sabido desde milenios. En los últimos años, el jengibre también ha ganado en importancia en Europa.

Por cierto, el jengibre es un compañero maravilloso en la temporada de frío: El consumo de jengibre fresco o en polvo o el té de jengibre crea un agradable calor en el cuerpo.

Un estudio danés ha encontrado que 5 gramos de jengibre fresco todos los días ayuda a prevenir la susceptibilidad a la trombosis y accidentes cerebrovasculares.

Propiedades medicinales que se le atribuyen al jengibre:
Fatiga, anorexia, flatulencia, hemostacia, náuseas, desintoxicación, anti-inflamatorio, antioxidante, promueve el apetito, favorece la digestión, alivia la tos, dolor de cabeza, migrañas, mareo, problemas menstruales, úlcera de estómago, estómago irritado.


El jengibre tiene en Europa también una larga tradición, ya que es utilizado en la pastelería, conociendose éste en una mezcla de especias francesa llamada "Quatré épices" aún existente en la actualidad. Esta mezcla de cuatro especias incluye además del jengibre, la nuez moscada, pimienta blanca y el clavo de olor.

Aquí les entrego esta deliciosa receta, disfruténla! 

ROLLITOS DE CHOCOLATE, COCO Y JENGIBRE 

INGREDIENTES: (para aprox. 15 - 17 piezas)

100 gr. chocolate semiamargo
50 gr. nata para montar
75 gr. jengibre en almíbar (lo pueden comprar en cualquier supermercado o en tiendas de productos asiáticos)
2 cucharadas de almíbar
50 gr. coco rallado
15 hojas pasta Fillo o Yufka (las hojas de Yufka las pueden comprar en cualquier tienda de productos turcos)
50 gr. mantequilla sin sal


PREPARACION: (Precalentar el horno a 180°C)

Cortar el chocolate en trozos pequeños y echar en un bowl mediano. Llevar a ebullición la nata para montar. Verter la nata sobre el chocolate y remover un poco para ayudar a que el chocolate se disuelva.

Picar finamente el jengibre. Añadir a la mezcla del chocolate y nata el jengibre picado, el almíbar y el coco y remover completamente hasta que queden bien integrados.

Poner papel mantequilla sobre una bandeja de hornear. Colocar sobre las hojas de pasta Fillo ó Yufka un paño de cocina húmedo (evita que se sequen y rompan). Derretir la mantequilla.

Untar con mantequilla las hojas de pasta Fillo ó Yufka. Untar la parte más ancha de las hojas de pasta Fillo con la mezcla de chocolate, coco y jengibre. Enrollar las hojas de pasta Fillo comenzando por la parte más ancha.

Poner los rollitos sobre la bandeja de hornear y untarlos con mantequilla derretida. Colocar la bandeja de hornear en la mitad del horno y hornear de 15 a 20 minutos o hasta que queden bien doraditos. Tener cuidado que no se doren demasiado, pues ocasionaría que el chocolate se queme.

Servir aún tibios.