Una buena amiga estuvó hace unos meses de vacaciones en México y me trajó Flores de Jamaica, éstas aún tenían algo de húmedad, por lo que tuvé que ponerlas a secar en mi cocina. Normalmente se recomienda secarlas al sol, cosa sencilla en México, pero aquí a fines de Abril con tanto frío y húmedad hubiera sido imposible, pero gracias a que mi cocina tiene buena orientación y ventanas grandes, con el poco sol que tuvimos algunos días conseguí que secaran completamente.
Les cuento un poco sobre la FLOR DE JAMAICA (Hibiscus sabdariffa, flores de rosella, tulipán o hibiscus o en inglés rosemallow), la parte que se emplea de la planta son los cálices carnosos que envuelven al fruto maduro (la flor).
En México acostumbramos beber aguas frescas, las cuales elaboramos con toda clase de frutas, pero hay un agua fresca en especial, que es el más popular, el de Flores de Jamaica (Hibiscus sabdariffa), es un hibisco originario de Africa.
El uso de la jamaica se extiende desde lo curativo hasta lo gastronómico, así como para la elaboración de vino. También es utilizada para extraer su color y hacer tintes naturales.
En México la Flor de Jamaica es muy conocida y reconocida por sus propiedades curativas, ésta es cultivada en varios estados de la República Mexicana como Guerrero y Oaxaca. El uso de la Flor de Jamaica es muy extenso entre la población mexicana, siendo la flor más utilizada, tanto en remedios naturales como para recetas culinarias, pero sobre todo en ponches y bebidas. La presentación más común de las Flores de Jamaica es la deshidratada.
Algunas de las propiedades naturales curativas que se le atribuyen a la Flor de Jamaica son: Diurético, antibacteriano, controla el colesterol y los nivel de triglicéridos, es un excelente complemento para quienes llevan un régimen dietético. La Flor de Jamaica contribuye a mejorar las funciones hepáticas y renales. Es rica en vitamina C y como ya les había mencionado se puede disfrutar como bebida refrescante.
